LA RIQUEZA DE LA VARIEDAD

 

Es fácil observar, también empíricamente, que los ciudadanos, que son al mismo tiempo consumidores y usuarios finales, en sus decisiones económicas no actúan de una manera deslabazada, totalmente arbitraria y aleatoria. Si las necesidades y esperanzas humanas no tuviesen una cierta dirección, si no fuesen suficientemente estables, no podrían ser tratadas como datos por el economista ni por el empresario. El subjetivismo necesario en toda elección con contenido económico no es totalmente impredecible; hay pautas de comportamiento coherentes. En la vida real, los empresarios, que somos todos, actúan basándose en la posibilidad de organizar los recursos productivos de acuerdo con la demanda anticipada de sus clientes potenciales e, incluso, acuden con frecuencia a expertos en investigación de mercados cuya labor es, precisamente, la de descubrir esas tendencias estables de la elección humana. Todo el complicado entramado estructural del moderno sistema económico está desarrollado siguiendo un proceso no totalmente aleatorio, sino coherente con las pautas de comportamiento lógicas de la naturaleza humana. Esas inercias de las conductas exigen una oferta diferenciada y con valor añadido cada vez más importante. En la vanguardia de la orientación productiva se sitúan los valores cualitativos y dinámicos así como la innovación tecnológica y la capacidad de percibir las variaciones del entorno social. No es únicamente que se dé una sobresaturación de productos, sino que el cambio de los estilos de vida y los horizontes de acción exige la producción de nuevos productos y servicios. Al difundirse la educación y aumentar la cultura, las demandas trascienden las necesidades y objetivos básicos y se dirigen hacia bienes que requieren una elaboración más diversificada y sofisticada. El nuevo horizonte que ya vislumbramos en la sociedad del conocimiento está en la flexibilidad de una oferta que descubre las necesidades de la demanda y se pliega a ellas. El valor servicio, la serviciabilidad, aparece como un factor emergente.

Pero toda persona concreta y singular de cada instante histórico tiene un punto de vista original sobre los fines, sobre qué es lo bueno y apreciable, y sobre qué es lo mejor. En esa valoración nadie lo puede sustituir. Un martillo, una semilla de calabacín, un ordenador Pentium 1200, una excavadora o un reloj digital es visto con distintos ojos económicos por un labrador, un herrero, un ama de casa, un albañil, un informático y un juez o árbitro deportivo. “Siempre hay razón para juzgar de aquello que se conoce, y respecto de ello es uno un buen juez.” Hay una desigualdad, diferenciación, innata en las características y capacidades de los hombres para estimar relaciones de conveniencia en las diversas situaciones de la vida y para materializar o realizar diferentes trabajos manuales o intelectuales.

Sólo hay igualdad en cuanto a la dignidad de las personas: hombres o mujeres, niños, jóvenes o viejos, altos o bajos, ricos o pobres, blancos, negros o amarillos, feos o guapos, sanos o enfermos; y en cuanto a la igualdad ante la ley. No se puede confundir la igualdad de resultados (que todos sean lo mismo, que todos tengan exactamente lo mismo, trabajen o no) con igualdad ante la ley o con igual dignidad. La igualdad compatible con la libertad y responsabilidad es la igualdad ante las normas legales que la coacción estatal debe respetar y ante las reglas que los hombres acatan voluntariamente en sus relaciones con sus semejantes. La defensa de la igualdad ante la ley y ante las reglas del juego de la vida, junto con el respeto a la libertad, responsabilidad y competencia permite que surja la eficiencia en el aprovechamiento de los recursos.

Sólo igualdad desde esa perspectiva. En lo demás todo es distinto afortunadamente, todo es diverso y pleno de matices originales. La igualdad en cuanto igualitarismo y homogeneidad entre los individuos es un imposible. Es antinatural tratar de evitar la variedad y la desigualdad. Son significativas las palabras de Hayek: “La ilimitada variedad de la naturaleza humana, el amplio grado de diferencias en la potencialidad y capacidad de los individuos es una de las más precisas realidades que ofrece la especie humana.” La variedad (desigualdad en este sentido) es positiva y permite el progreso. La homogeneidad es estéril mientras que la variedad es complementaria y fecunda. El igualitarismo es monótono, aburrido y empobrece. Las diferencias enriquecen el conjunto. Es una variedad generadora de riqueza, de valor. Además la diferenciación hace necesaria y conveniente la cooperación humana, de tal forma que la acción especializada y mancomunada tiene una eficacia y es de una productividad mayor que la acción individual aislada.

Un billete de cinco mil pesetas no tiene el mismo valor para quien apenas tiene para comer, para un empleado de la tienda de electrodomésticos, para un alto cargo de una empresa multinacional exitosa o para una de las 10 mayores fortunas de España. Por eso podemos concluir con Ortega y Gasset diciendo que “la perspectiva es uno de los componentes de la realidad. Lejos de ser su deformación, es su organización. Una realidad que vista desde cualquier punto resultase siempre idéntica es un concepto absurdo.(…) Dos sujetos diferentes -se pensaba-llegarán a verdades divergentes. Ahora vemos que la divergencia entre los mundos de dos sujetos no implica la falsedad de uno de ellos. Al contrario, precisamente porque lo que cada cual ve es una realidad y no una ficción, tiene que ser su aspecto distinto del que otro percibe. Esa divergencia no es contradicción, sino complemento.”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: