LA ENCRUCIJADA ECONÓMICA DEL 3 DEL 3

Las ideas son en último término las que hacen fracasar o triunfar la economía personal, familiar, empresarial o nacional. Son las concepciones del mundo, de la persona y de la sociedad las que nos mueven a la actuación práctica en una u otra dirección condicionando así los resultados económicos. Las ideas orientan la conducta humana y ésta se materializa en la economía.

En los programas económicos presentados por los tres partidos de implantación nacional, se distinguen nítidamente dos enfoques y alternativas muy diferentes. En el PSOE y en IU se idolatra el Estado como gran benefactor omnisciente. En el PP se vislumbra claramente el acicate a la iniciativa y responsabilidad personal de los ciudadanos para alcanzar el bienestar con un mayor protagonismo de la sociedad. Estas dos visiones tienen sus partidarios en la historia del pensamiento económico. Autores ya fallecidos hace un montón de lustros reviven en muchos candidatos de uno u otro bando, y sus ideas, gestadas hace tanto tiempo, vuelven a oírse en boca de personas muy conocidas para nosotros.

Las ideas esbozadas por los socialistas utópicos, por los marxistas, por los historicistas, por Pigou o, especialmente, por los keynesianos nos hablan a través de los representantes del PSOE e IU. Todas las teorías del socialismo utópico se reducen a la elaboración de puros modelos de lo que entienden debía ser la sociedad. En la mayoría de los casos se basan en unas vagas intenciones filantrópicas, poco coherentes, consecuencia de una antropología insuficiente. Puede decirse que como reacción a las dificultades presentes se dedicaron a soñar en una sociedad perfecta y sin dificultades. Cabe citar a Sismondi como iniciador de las corrientes de reforma social. Recomendó que el Estado actuase en el campo económico para restablecer el equilibrio entre la producción y la demanda. Se puede oír en la campaña electoral también a Rodbertus que llegó a la conclusión de que el capitalismo no era viable, y recomendó una mayor intervención del Estado en el proceso económico. Fue un precursor del socialismo de Estado. Se escuchan también entre las filas de los llamados partidos de izquierda las ideas de List que propuso un enfoque dinámico que se fundamentase en la pujanza del Estado nacionalista capaz de generar riquezas y progreso. El libre comercio, al disminuir la importancia de las barreras económicas, disminuye el sentimiento nacionalista, fuerza bruta que consideraba esencial para el progreso económico de un pueblo.

Se puede oír también a Pigou entre los candidatos socialistas cuando hacía ver la necesidad de introducir algún tipo de control social sobre la actividad económica recurriendo a una adecuada sistematización de impuestos y subsidios. También se escucha especialmente a Keynes y los keynesianos cuando proponían unas medidas de política económica encaminadas a una inmediata recuperación de una economía capitalista. Sugirió que la política fiscal era el eficaz resorte para desatascar una situación de honda depresión. Animó por lo tanto a una política de inversión pública basada en el empleo del déficit presupuestario, que contrastaba fuertemente con el punto de vista clásico, partidario acérrimo de la política de presupuesto equilibrado.

Pero los esfuerzos conjuntos de las técnicas econométricas y del propio análisis económico fracasaron a la hora de aclarar el caos de la inestabilidad monetaria y el drama de la recesión y el desempleo. El incremento simultáneo de los precios, los salarios y los demás costes de producción no resulta explicable mediante el modelo keynesiano. Las políticas keynesianas convencionales se traducen ahora en aumentos de costes y precios en lugar de incrementos en el nivel de actividad y empleo. Aparecen con fuerza el estancamiento y la inflación, el declive industrial, los problemas financieros internacionales, los desequilibrios del presupuesto público y de las balanzas de pagos.

Para resolver estos problemas los candidatos del PP hablan otro lenguaje más en la línea clásica y estimulante pero a la vez moderna de confianza en la iniciativa y en la creatividad personal; en las posibilidades más realistas de la sociedad frente al Estado homogeneizador. Para no caer en el complejo anglosajón podemos recordar a los autores de la llamada escolástica tardía de la Escuela de Salamanca. Francisco de Vitoria, Domingo de Soto, Martín de Azpilcueta, Domingo Báñez, Tomás de Mercado o Pedro Ledesma. Declararon que la propiedad privada estaba de acuerdo con otros derechos naturales tales como la vida y la libertad. Báñez por ejemplo estableció que estaba fundamentada en principios tales como que de lo contrario “los campos no van a ser bien cultivados”. Otro de los argumentos favoritos era que la propiedad privada era una institución que ayudaba a alcanzar una mayor paz social y la teoría liberal clásica también guarda paralelo con los argumentos escolásticos acerca de que la propiedad privada estimula una mayor producción. Reconociendo que el hombre es capaz de hacer el mal se percataron también de que, lejos de ser una solución, la propiedad en común incrementaría el mal existente en la sociedad. Cuando viene protegida por privilegios, la propiedad pierde su función social.

Por otra parte y en relación con lo anterior cabe decir, respecto al papel del Estado, que creer en la propiedad privada significa creer en el gobierno limitado. Por eso señalaban que los gobiernos no tienen que ser sobrepoderosos ni estar por encima del pueblo. La mayoría de los aspectos de la vida humana debían ser libres de la intervención estatal. Además, el rechazo a la inflación como método de superar dificultades financieras abrió el camino para sus propuestas de presupuesto equilibrado y para tachar de inmoral el déficit público, esto es, el que los gastos públicos superasen a los ingresos. Las deudas elevadas del gobierno no sólo no conducen a una reducción en los gastos sino que comprometen el futuro del reino. El objetivo de los impuestos era el de recaudar recursos para las actividades justas de un gobierno y declararon que los impuestos deberían ser moderados y proporcionales, sin hacer mención de los mismos como mecanismos de redistribución de riquezas.

En los escritos clásicos se observa también que el principio del equilibrio presupuestario se mantiene y defiende por entender que la política de Deuda Pública, aneja al déficit, restaría ahorro a la producción privada, y de aquí se deduce que el olvidado principio del equilibrio se apoya en la necesidad de respetar y no frenar la expansión de la oferta global.

En la grave situación actual de nuestras finanzas públicas es fácil que surja espontáneo un hondo sentimiento racional de nostalgia hacia el modelo presupuestario clásico donde el Estado es políticamente neutral, en el sentido de que, en cuanto a sus fines, sólo gasta para producir los bienes y servicios necesarios para su existencia y funcionamiento así como para la organización y orden públicos de la sociedad. Es también neutral frente a la multisecular economía de mercado. Esta neutralidad está inspirada en el supuesto de la eficaz actuación de la empresa privada y fundamentada en que la determinación de los productos que hay que fabricar, de los servicios que se prestan, y de los precios y las rentas que han de pagarse se determinan por el libre juego enriquecedor para todos de la oferta y la demanda. Supone que la economía de mercado garantiza un crecimiento equilibrado de la producción nacional, a plazo medio, en condiciones aproximadas a las de una situación de pleno empleo de los recursos productivos que posee la economía.

Esta es, creo yo, la encrucijada económica electoral que se nos presenta el tres del tres. Hay que elegir.

JJ Franch

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: